jueves, 2 de abril de 2009

LENTES PROGRESIVOS

Las lentes progresivas son una buena solución para aquellas personas que no quieren utilizar lentes bifocales por una cuestión estética (no les gusta la línea divisoria en la lente que marca las graduaciones distintas). Las lentes progresivas también permiten varias graduaciones en una única lente, pero con una transición entre lentes mucho más gradual. Las diferencias entre las lentes bifocales y las lentes progresivas son las siguentes:
  • Las lentes progresivas tienen los mismos beneficios que las bifocales pero sin esa línea que resulta tan tediosa. La transición de la graduación del cristal es suave, lo que facilita el uso a quién las utiliza. El cristal se divide, sin rasgos visibles, en tres partes. La parte superior, sirve para ver de lejos; la inferior sirve para ver de cerca y la parte media, permite mirar a una distancia intermedia (por ejemplo, a la pantalla del ordenador).
  • Las lentes progresivas tienen un periodo de adaptación más rápido que las lentes bifocales, ya que las líneas divisorias entre lentes no están marcadas. Acostumbrarse a ellas es más sencillo y hay algunos ejercicios que ayudan a esta adaptación. El ejercicio más habitual es apuntar con la nariz al objeto que se quiere ver. De manera automática los ojos se alinean para mirar correctamente, sin borrones. En general, el período de adaptación a las lentes progresivas es de unos 7 días.
  • Las lentes progresivas le dan a uno la comodidad de utilizar unas únicas gafas graduadas que abarquen todas las distancias. La visión con lentes progresivas tiene la ventaja de no tener los altos contrastes de imagen (que sí se dan con las lentes bifocales, cuando se pasa de una lente a otra).

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